Tenemos constancia de que en los tiempos prehistóricos existieron algunos homínidos que se alimentaron exclusivamente de frutos y raíces. Por motivos históricos y coyunturales, el hombre en el Paleolítico se convirtió en cazador y depredador de diversas especies y adoptó lentamente una dieta omnívora que incluía el carnivorismo, pero también es verdad que siempre guardó un aspecto emocional positivo con respecto al sufrimiento animal, algo inimaginable en un depredador na
to.En la edad antigua, los pitagóricos indicaron que era posible subsanar aquel error: el hombre era un ser evolucionado en la creación que tenía una comunidad de vida con los animales y éstos no merecían ser destruidos por una criatura que, en principio, no necesitaba de sus cuerpos para sobrevivir. Y ese argumento es válido hasta nuestros días. El hombre moderno siente una aversión natural hacia la carne cruda y las vísceras porque, por naturaleza trofológica, no engulle los animales como alimento primordial. A este primer argumento cabe añadir en la Modernidad el hecho de que la actual ganadería intensiva promueve, además, el sufrimiento de los animales antes de su muerte.
http://www.larevistaintegral.com/1848/dieta-vegetariana-sana-y-sostenible.html
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